Por qué la señalización es un requisito, no una opción
La normativa de seguridad y salud en el trabajo (Real Decreto 485/1997 y concordantes) establece la obligación de señalizar correctamente las instalaciones industriales: zonas de peligro, vías de circulación, salidas de emergencia y áreas de almacenamiento. Una señalización deficiente o deteriorada no es solo un problema estético: es un riesgo legal y de seguridad.
Cómo señalizar correctamente un suelo industrial
Planificación previa
Antes de aplicar ninguna raya, es necesario definir el plan de circulación: pasillos de peatones, carriles de carretillas, zonas de almacenamiento, puntos de carga y descarga, salidas de emergencia. Un plano a escala ayuda a calcular las dimensiones y posiciones correctas.
Anchuras recomendadas
- Carriles de circulación de carretillas: mínimo 10–12 cm de ancho de raya
- Delimitación de zonas de almacenamiento: 5–10 cm
- Zonas peatonales: 10 cm, con color diferenciado (habitualmente amarillo para tráfico y blanco para peatones)
Colores estándar
- Amarillo — Zonas de tráfico de vehículos, advertencia
- Blanco — Zonas peatonales, marcas de posición
- Rojo — Prohibición, peligro, equipos de emergencia
- Verde — Salidas de emergencia, zonas seguras
- Azul — Obligación (uso de EPI, etc.)
Por qué las pinturas convencionales no son suficientes
Las pinturas de clorocaucho usadas habitualmente se borran con el primer mes de uso intensivo. El tráfico de carretillas, el arrastre de palés y la limpieza a presión acaban con ellas rápidamente. La única solución definitiva es usar un sistema de señalización con la misma dureza que el pavimento sobre el que se aplica.
Duraline: la solución de alta resistencia
Duraline de Protecta es el sistema de señalización extraduro específicamente diseñado para suelos industriales. Al aplicarse sobre los recubrimientos extraduros de Protecta con los que es químicamente compatible, el conjunto pavimento + señalización tiene la misma vida útil. Una sola instalación, sin repintados periódicos.
